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domingo, 9 de febrero de 2014

Carta 3



Te resignas a vivir lo poco que te queda de vida, de tu triste y patética vida, sobreviviendo mas que viviendo. Tu vana existencia...¡que coño!¡Pasaras totalmente inadvertido para todos! El sol seguirá saliendo y escondiéndose, mueras o vivas, ¿A quien coño le importa?

No eres el más guapo, ni el mas listo, ni el más alto, ni inteligente, ni gracioso... ¿Por que ibas a merecer mas que el resto? ¿Sigues creyendo que eres especial? Pues si, te crees especial, como un puto crío, crees que tienes algún tipo de poder sobrenatural, que mágicamente resolverá todos tus problemas.
Mágicamente lloveran mujeres, alcohol y dinero. Serás todo lo que querias ser.Querido y envidiado por todos a partes iguales, el mejor amante, el mejor amigo, la gran persona.

¡Despierta coño! Eso no es mas que un monton de humo en tu cabeza. Nunca te vas a despertar y descubrir que puedes mover objetos con tu jodida mente. Ni convertir todo en oro tal Midas, ni seras un puto Bruce Lee. No te engañes, las cosas no llueven del cielo, si de verdad quieres algo, lucha por ello.

¿Abandonas el gimnasio pero espera estar cachas como los tios de los anuncios? ¿Ni si quiera lo intentas pero quieres tener a mil mujeres?¿Quieres ser culto pero no tocas un puto libro? ¿Sabes que eres? Un puto fracasado, y, o mucho cambian las cosas, o asi seguiras hasta que tu patetica existencia sea borrada del planeta.

Los trenes no solo pasan por delante tuya y no eres capaz de cojerlos, si no que te atropellan una vez tras otra.

Y aun así quieres una puta oportunidad ¿La quieres? Pues lucha por ella pedazo capullo.


sábado, 8 de febrero de 2014

Carta 1

Bueno hace un tiempo pasaron por mi cabeza ideas para escribir una novela, pero al final se quedo en tan solo la carta con la que la quería empezar. Quizás algún día sirva de algo, y sino pues aquí quedará.



A veces la vida te atropella, injusticia tras injusticia, pones la botella a dar vueltas y parece que siempre a punta en la mala dirección. No puedes hacer más que quejarte, pero tampoco demasiado, en el fondo hay cosas mucho peores ¿No? Sería hipócrita quejarse de cuatro gilipolleces cuando hay gente muriéndose en las calles.
Sin embargo da igual, te encierras, te pones tu mismo los grilletes, protestas por las injusticias en vez de tratar de luchar contra ellas. El mayor enemigo siempre es uno mismo.

Cada idea, cada sueño, resuena en tu cabeza, pero ahí se queda. No haces nada por lograrlos, y cuando lo haces te quedas rozando con la yema de los dedos y como un idiota te rindes cuando estas ya cerca de conseguirlo.

A veces, muy de vez en cuando, tienes pequeños golpes de suerte, pero, idiota de ti, en vez de aprovecharlos y disfrutarlos, desconfías. La vida ha sido demasiado puta y siempre acaba pasándonos factura después de jodernos. Y en ese momento te traicionas, no eres tu, eres una puta versión de ti mismo que da asco, apestando a inseguridad, patéticamente encogido ante la oportunidad. Y claro finalmente ocurre lo inevitable, ya no por tu "mala fortuna", has estado tan jodidamente patético y acojonado ante la posibilidad de triunfo que tu solo has metido la pata y no has sido capaz de disfrutarlo.

Finalmente con los morros hinchados después de la explosión despiertas de tu letargo, ahí vuelves a estar tu, un tú que solo puede pensar "Soy un puto gilipollas que ha perdido una gran oportunidad", y con razón lo piensas, tienes pocas oportunidades y para una que tienes... has tenido tanto miedo al propio triunfo, has sacado toda tu puta inseguridad y has sido patético.

Pero así somos. Así es la vida sumida en la puta mediocridad.