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martes, 1 de septiembre de 2020

Me pregunto. #01

 A la prensa le llamamos muy alegremente el cuarto poder, bien.

Una democracia completa debe tener una separación de poderes clara, bien. 

¿Pude ser una democracia completa cuando uno de los poderes, el mediático, esta tan controlado por los poderes de siempre?

¿Sigue existiendo el periodismo libre? ¿Las nuevas redes sociales han mejorado o empeorado la situación?


Desde luego, sin poder responder de forma clara a todas las preguntas, me parece grave observar que las portadas de todos los periódicos del país no suelen distar mucho en los días importantes. Se da carpetazo a según que temas con una velocidad apabullante, otros se pasan semanas en primeras planas, siempre segun intereses. Noticias falsas en portada, las rectificaciones en interiores y lo mas pequeñas posibles. 


¿Necesitamos que la prensa tenga algún tipo de control democrático?

miércoles, 13 de junio de 2012

Cuento 6: Salvado... La aparición de Arthur



Phil se despierta en un lugar que no conoce. Parece una pequeña casa de piedra, tiene varias armas colgando de las paredes así como una armadura enorme, escudos y hachas. Hay una pequeña chimenea central que calienta la sala. A lo lejos distingue una mesa con unas sillas, allí logra ver a tres personas, pero su vista vuelve a temblar y finalmente se desmaya de nuevo.

-Hombre- ¡ Chaval!.. ¡ Chaval!... ¿te encuentras bien?

Comienza abrir los ojos perezosamente, la vista todavía está nublosa, pero distingue a un hombre de una mediana edad que lo zarandea levemente, a su alrededor están dos jóvenes, un chico y una chica que parecen ser hermanos de una edad muy semejante.

-Phil- Si... solo estoy mareado.
-Hombre- Nos habías asustado, llevas inconsciente un buen rato, y habías perdido mucha sangre.
-Phil- Tranquilo ya estoy mejor... ¿Donde estoy?
-Hombre- Perdona mis modales.. Estas en nuestra casa, yo soy Arthur, y ellos son Sophia y Arduin.
-Phil- Encantado... mi nombre es Phil.. ¿Sophia es una chica?
-Sophia-Pues claro que si...
-Phil- -todavía mareado pero sonriendo- Je, parece que empiezo a distinguirlas
-Arthur- Bueno... esto... y ...¿que hacías en medio del bosque?
-Phil- Se me había olvidado, Sarah está sola, tengo que ir a buscarla.
-Arthur- No creo que puedas, has perdido mucha sangre, dime donde esta he iré a buscarla en mi caballo.
-Phil- Muchas gracias, ella también esta herida, esta en un casa pequeña al sur de donde me encontrasteis, ademas está cerca del río.
-Arthur- Muy bien -Se puso parte de la armadura y cogió una silla de monta- iré a buscarla, mientras mis hijos cuidaran de ti, parecéis de la misma edad más o menos. Y no hagas ninguna tontería estas muy débil.
-Phil- De acuerdo, muchas gracias Arthur.
Arthur- Es mi trabajo chaval - sale fuera, y al poco se oye el galope de un caballo.

Phil se queda mirando fijamente a los hermanos, en especial a Sophia, sigue llamándole la atención las diferencias que encuentra entre hombres y mujeres.

Sophia es una chica alta de unos 17 años, tiene una melena larga y rubia y unos ojos de un color verde muy brillante, Phil ademas se fija en que también tiene el pecho hinchado, pero esta vez no hace ningún comentario, todavía recuerda el golpe recibido por Sarah.

Arduin, sin embargo, es más bien bajo, tiene unos 19, y lleva el pelo muy corto y de un color marrón oscuro, tiene ademas unos ojos marrones de un tono más parecido al negro. Esta bastante delgado y no parece demasiado fuerte. Pero aun así Phil, se percata de que es hombre como el.

-Sophia- Vamos a limpiarte las heridas ¿vale?
-Phil- Muchas gracias- le ruge el estomago- ... - avergonzado
-Arduin- Se ve que tienes hambre ¡Eh chaval!- y ríe con una voz no muy grave para ser un hombre.
-Sophia- No seas bruto, es normal, lleva horas sin comer...
-Phil- Si, la verdad es que tengo hambre...
-Sophia- Tranquilo te haré algo de comer, Arduin, acaba de vendarlo tu.
-Arduin- Esta bien...
-Phil- Gracias...

Pasados unos minutos la pequeña casa comienza a oler a comida, un olor que para Phil era nuevo, olía a las mil maravillas,

-Arduin- Je, mi hermana otra cosa no, pero la cocina se le da de perlas.

Phil, simplemente asiente, se encuentra muy débil, sabe que se ha librado de la muerte por los pelos.





martes, 12 de junio de 2012

Cuento 5-2. Final del duelo, un desconocido



A Phil le empezaron a temblar las piernas, el Likoln lo miraba con odio, su saliba caia en el suelo y derretia la nieve, tambien goteaba sangre por el ojo, una sangre muy oscura, a Phil casi le pareció marron.
De nuevo el Likoln fué al ataque, Phil apenas pudo esquivarlo y una de las garras le impactó en la cabeza, haciendo que la sangre brotara como si se tratara de una fuente, empezaba a verlo todo borroso.

Phil miró al cielo, estaba nublado, parecia que iba a nevar en breves instantes, pero poco importaba, sabía que de esta no salía sabia que era casi imposible vencerlo y que la muerte estaba proxima.

La esfera de Din comenzó a brillar, Phil la cogio en su mano y sintio el calor, un calor que solo Kat podía darle. Miró al Likoln a la cara y se dispuso a luchar.

Agarró su espada con las pocas fuerzas que le quedaban, y pensó "si muero, moriré peleando", se acercó corriendo hacia la bestia y le asesto un golpe, el Likoln lo esquivo y solo consiguio herirle levemente una pata. Phil calló al suelo desfallecido, estaba perdiendo mucha sangre y el cansacio se apoderaba de el. Desde el suelo blandió su espada y vió como el Likoln se acercaba a el casi corriendo.

La bestia se abalanzó con un enorme salto sobre él. Y derrepente se hizo el silencio. Phil lo habia parado con la espada, pero parecía insuficiente para haberlo detenido de esa manera.

De la cabeza del animal empezó a brotar sangre y este callo al suelo desplomado. Tenia una pequeña hacha incrustada en la cabeza. 

Al fondo vio una figura, de algo que ser un humano, pero antes de distingirlo se desmayó y callo al suelo.

jueves, 7 de junio de 2012

Cuento 5: Se avecina un duelo



A la mañana siguiente ambos se levantan, se miran y sienten un poco de vergüenza al verse abrazados.
-Phil- Bue... Buenos días- Bostezando-
-Sarah-Buenos días Phil
-Phil- Antes de nada déjame ver tu pierna- la desvenda y observa detenidamente la herida- Parece estar bien -concluye finalmente.
-Sarah- ¿Si? lo cierto es que ya casi no me duele, esas hiervas que has utilizado son muy buenas.
-Phil- Si, Kat, me enseño a usarlas, Todavía debo buscar los frutos de Oz, con ellos volverás a andar en unos días.
-Sarah- Muchas gracias. Veo que as dejado la piel del lobo a secar, se me da muy bien la fabricación de prendas. Quizas pueda hacer algo.
-Phil- ¿En serio? Sería de gran ayuda, yo había pensado simplemente utilizarlo como manta.
-Sarah- Si, algo podre hacer pero hay muy poca cantidad, dudo que llegue para un abrigo... quizás seria mejor guardarla para más adelante, así podría hacerte una especie de armadura de lobo...
-Phil- Me parece una gran idea, la piel de estos lobos es bastante dura, me protegerá más que la ropa que llevo puesta.
-Sarah- Eso seguro. Mientras puedo empezar a hacerte las flechas, se las hacia a mi padre... 
-Phil- Tranquila no es necesario
-Sarah- No, quiero sentirme útil, no quiero ser una carga.
-Phil- De acuerdo, ¿entonces decías que hay una espada detrás de la cabaña?
-Sarah- Si, ¿Por que?
-Phil- Se levanta- ya que voy por los frutos puedo intentar cazar algo para el desayuno, me quedan pocas flechas en buen estado, asi que debería de llevar la espada para protegerme...
-Sarah- Llévala, no hay problema, yo me pondré con las flechas, la madera de arce debería ser buena.
-Phil- Muchas gracias.

Phil sale de la casa, tiene un sentimiento extraño, quizás por ser el primer ser humano que ve en su vida, o quizás por que sea chica, se siente confundido.
Al llegar a la parte trasera de la casa, observa como en el interior de un baúl se encuentra el arma buscada, una espada larga, de un metro quizás algo más, pesa mucho y le cuesta blindarla -Me acostumbraré- pensó para si mismo. Parecía de buena calidad, era de un metal parecido al hierro pero sin embargo era más ligero, ademas era más brillante. Estaba perfectamente forjado a mano, el que lo hizo debía ser un buen artesano, estaba muy bien compensada, la empuñadura era muy cómoda, y , a pesar del peso, era bastante ágil en las manos de un buen espadachín. 

Phil la cogió, y se dispuso a salir en búsqueda de los frutos de Oz. Comenzó su marcha cara el norte, mirando siempre con cuidado en cada esquina del camino por si se encontraba algún animal.

Cuando ya había andado una media hora sintió un ruido, sin pensarlo saco su arco y apunto justo a sus espaldas, donde encontró de nuevo a un lobo. Apenas le quedaban cinco flechas, no podía fallar. Pero lo peor estaba por llegar, de nuevo sintió otro ruido a sus espaldas, y allí estaban , dos lobos y un Likoln, una especie de lobo alfa, de un tamaño superior, ademas de una piel mucho más dura. 

Phil reaccionó, lanzó rápidamente dos flechas sobre el primero de los lobos, solo le alcanzo con una, pero le atravesó el pecho y este comenzó a desangrarse rápidamente. -Uno menos - pensó, pero solo quedaban tres flechas y tres enemigos, los dos lobos se abalanzaron sobre él,  a uno de ellos lo alcanzo con una flecha que lo detuvo en seco, le había atravesado la cabeza, pero había gastado otras dos flechas y el otro lobo se acercaba rápidamente, por suerte le dio tiempo a desenvainar el arma, y tras unos cuantos golpes fallidos, y un par de arañazos revividos, Phil dio un golpe certero rebanando la cabeza del lobo.
Todavía quedaba el Likoln, se acercó lentamente, gruñendo con fuerza y dejando caer su baba sobre la fría nieve.

Phil sabía que tenia pocas posibilidades, pero también sabia que no podía escapar, sacó de nuevo su arco y su última flecha, y apunto lo mejor posible hacia un puto blando del Likoln, sus grandes ojos. Disparó y por suerte le acertó en uno, pero la herida no era lo suficientemente grande para que el Likoln huyera, este comenzó a correr hacia Phil, que raudo se aparto hacia un lado y desenfundo su espada, sabía que un duelo complicado acababa de comenzar.

lunes, 4 de junio de 2012

Cuento 2: Olor a batalla.



Mientras tanto en las lejanas tierras de Agathor, el príncipe Calix prepara una nueva ofensiva contra el imperio de Carsas,.
Consejero Antor: -Calix mi señor, no deberiamos empezar una nueva guerra, las heridas del pasado todabia no se han curado.

-Calix- Por eso mismo mi querido Antor, en la mente de nuestros hombres todabia está el odio hacia el imperio, todabia recuerdan el olor a sangre y putrefaccion de las batallas, es algo que debemos aprobechar.

-Antor:- Pero mi señor, nuestras tropas estan muy mermadas, jamas podremos vencerles de este modo, deberiamos esperar a que los Dracos y las Telepias decidan ayudarnos, estoy seguro de que podríamos llegar a un pacto.

-Calix- Ahora eso poco importa, debemos de hacer tiempo, si descubren el secreto de la cueva de Ohms estaremos perdidos, el cielo se teñirá de un color sangre al igual que nuestras tierras, con la sangre de nuestros hijos, y no podemos permirtirlo. No me daré por vencido, venceremos cueste lo que cueste.

-Antor:- Mi señor, que ejercito pretende utilizar, la mayoria murieron en la tercera de las grandes guerras, nuestra unica posiblidad de victoria seria con los pactos con otros reynos...

-Calix- ¡Calla! No seas insolente, ¿acaso dudas de la valia de nuestros soldados?

-Antor- No mi señor, pero....

-Calix- ¡No dudes jamás de la valia de nuestros hombres! Esperaremos a la epoca de lluvias, si para entonces los Dracos y las Telepias se han decidido a luchar pues mejor, pero si no le mostraremos al Imperio de Carsas de lo que somos capaces, y me vengare por la muerte de mis dos hijos.

-Antor- De acuerdo mi señor, empezare a reclutar hombres, y enviare nuevos mensajeros a las tierras de Dracos y Telepias.

-Calix- ¡Antor! Venceremos, no dudes de la palabra de un principe.

-Antor- Deberia coronarse ya señor...

-Calix- No mientras el recuerdo de mi padre siga vivo.